Guau, Valentín, me he sonrojado hasta el ombligo! Lo tuyo si que es oficio y expresión. La verdad es que si hemos disfrutado trabajando ha sido consecuencia de compartirlo con gente de tu talla profesional y experiencia. Tu relato de aquel primer viaje hace treinta años te coloca a una altura incalcanzable para la mayoría, por la experiencia en sí y por la narración al más puro estilo del Nuevo Periodismo norteamericano. Algo que se echa en falta en el periodismo de “pijama” y opinion, lamentablemente tan habitual en nuestro país.
Un placer haberte conocido. No puedo decir más.
Eduardo Laplaza
Guau, Valentín, me he sonrojado hasta el ombligo! Lo tuyo si que es oficio y expresión. La verdad es que si hemos disfrutado trabajando ha sido consecuencia de compartirlo con gente de tu talla profesional y experiencia. Tu relato de aquel primer viaje hace treinta años te coloca a una altura incalcanzable para la mayoría, por la experiencia en sí y por la narración al más puro estilo del Nuevo Periodismo norteamericano. Algo que se echa en falta en el periodismo de “pijama” y opinion, lamentablemente tan habitual en nuestro país.
Un placer haberte conocido. No puedo decir más.
Eduardo Laplaza